Adolfo Suárez, máximo exponente del centrismo español

Si uno se fija en la historia política de nuestro país, hay varios políticos que se pueden considerar como los máximos exponentes de la izquierda (Pablo Iglesias, Largo Caballero o Azaña) y de la derecha (Cánovas, Antonio Maura o Manuel Fraga). Sin embargo, cuando nos fijamos en el centro político, hay un nombre que sobresale por encima de todos los demás: Adolfo Suárez. No solo fue el líder que dirigió la transición hacia la democracia, sino que también fue el político que mejor representó los valores del centro (pacto, reforma, diálogo, pragmatismo, mentalidad abierta) y su ideología. En este artículo haremos un breve repaso de la ideología que defendía Adolfo Suárez, la cual plasmó en su nuevo partido político después de la UCD, el CDS (Centro Democrático y Social).

Una vez Adolfo Suárez se marchó de la UCD, el político creó un nuevo partido a su imagen y semejanza: el CDS. Este partido pretendía ser un partido de centro más progresista que UCD (Huneeus, 1985:384), ya que los principales problemas ideológicos que tuvo Suárez en UCD fueron con el sector más conservador del partido. En su manifiesto político el CDS se presentaba con un proyecto reformista y se basaba en el personalismo comunitario, un concepto confuso que se basaba en la defensa de la soberanía nacional y la vertebración del Estado de las autonomías, y ponía el acento en las políticas educativas y de investigación científica. También mostraba la necesidad de un partido que represente el centro político y consolidar la democracia y la monarquía. Se integraron en la Internacional Liberal, que cambió su nombre a Internacional Liberal y Progresista. Como señalaba Dahrendorf, todos compartían la creencia en la primacía de la libertad individual y principios como el de igualdad de oportunidades o la idea de mérito que conectaban con el pensamiento político de Suárez, quien las acompañaba de un acentuado sentido social. Se defendía un modelo capaz de combinar al máximo la implementación de oportunidades (empresa e iniciativa privada) y a la par generar las condiciones para un mayor acceso efectivo a las mismas (empleo y estado del bienestar). El marco ideológico del CDS giró en torno a tres principios, guiados por el pensamiento de John Rawls, en los que el primer deber de la acción política era la búsqueda del marco más amplio posible de libertades. En segundo lugar, éstas debían ser ejercitadas en igualdad de oportunidades y finalmente, el conjunto de desigualdades generadas en el seno de la sociedad debía ser reducidas o corregidas mediante la intervención directa o indirecta de los poderes públicos (Díez, 2017:442).

Esta ideología la defendió Adolfo Suárez en una entrevista que le hizo Mercedes Milà el 22 de mayo de 1986 en TVE para las elecciones generales de 1986. El político defendió su ideología de esta manera: “me siento comprometido con la igualdad, porque todos decimos que al nacer somos iguales, y jurídicamente es verdad pero no es lo mismo nacer en Cebreros (su pueblo natal en la provincia de Ávila), que en una ciudad universitaria. Creo firmemente que el estado debe prestar ayuda a todo español en educación, cultura, vivienda y trabajo. Y que a partir de ahí, sea el esfuerzo de cada uno lo que le permita, en una sociedad muy permeable, subir desde los puestos más bajos hasta los más altos, pero también caer desde los más altos hasta los bajos. Y creo en el concepto de libertad, pero la libertad no es que podamos usted y yo aquí decir lo que queremos solamente. La libertad no es que puedan votar los españoles a quien quieran y deben hacerlo el 22 de junio. La libertad implica un concepto profundo de liberación. Liberación de todos aquellos obstáculos de carácter cultural, económico y social que están impidiendo a muchísimos españoles, ejercer realmente la libertad”.

A parte de su ideología socio-liberal, Suárez también entendió el problema territorial mucho antes de aprobarse la Constitución. El 20 de diciembre de 1976, pronunció un discurso sobre el hecho catalán en la Diputación de Barcelona: “el hecho de un pueblo con personalidad propia y perfectamente definida, el hecho de una comunidad resultante de un proceso histórico que le confirió carácter y naturaleza propia dentro de la armonía de la unidad de España” (Hernández, 1996:61). Como podemos ver, su ideología centrista le permitió ver la realidad política y buscar la manera de solucionar todos los temas conflictivos. Como dijo él mismo, esto es propio del centro político, ya que “lo que de verdad diferencia al centro de los demás espacios políticos es que no está aprisionado por un esquema ideológico cerrado y totalizador que le impida ver, en toda su complejidad, la realidad política. La solución de los problemas que se dan en la realidad hay que encontrarla en el análisis y en el estudio de los mismos, abierto a cuantas aportaciones puedan darse, y no adoptándola -creyendo adoptada, mejor dicho- como consecuencia de una ideología cerrada y presuntamente salvífica que, en muchas ocasiones no hace sino forzar la realidad del problema para hacerlo coincidir con la ideología”. (Rodríguez-Arana, 2001:14).

Como hemos podido ver, Adolfo Suárez fue el político que mejor ha representado las ideas del centro en España. La ideología centrista y sus valores fueron clave para que pudiera pilotar el periodo de la transición y más adelante su partido defendió una ideología liberal basada en la igualdad de oportunidades para que toda la sociedad pudiera ejercer de forma efectiva su libertad. Si en la izquierda y en la derecha política española hay varios exponentes que pueden representar esas ideologías, en el caso del centro no hay duda, el máximo exponente es Adolfo Suárez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué fracasan los partidos de centro en España?

El voto del centrista